Poemas y Relatos. Portal de Literatura.



Alfred Nobel


 

 

ONDAS MUERTAS
Manuel Gutiérrez Nájera

 

En la sombra debajo de tierra,

donde nunca llegó la mirada,

se deslizan en curso infinito

silenciosas corrientes de agua.

Las primeras, al fin, sorprendidas,

por el hierro de rocas taladra,

en inmenso penacho de espumas

hervorosas y límpidas saltan.

Mas las otras, en densa tiniebla,

retorciéndose siempre resbalan,

sin hallar la salida que buscan,

a perpetuo correr condenadas.

A la mar se encaminan los ríos,

y en su espejo movible de plata,

van copiando los astros del cielo

o los pálidos tintes del alba:

ellos tienen cendales de flores,

en su seno las ninfas se bañan,

fecundizan los fértiles valles,

y sus ondas son de agua que canta.

En la fuente de mármoles níveos,

juguetona y traviesa es el agua,

como niña que en regio palacio

sus collares de perlas desgrana;

ya cual flecha bruñida se eleva,

ya en abierto abanico se alza,

de diamantes salpica las hojas

o se duerme cantando en voz baja.

En el mar soberano las olas

los peñascos abruptos asaltan;

al moverse, la tierra conmueve

y el tumulto los cielos escalan.

Allí es vida y es fuerza invencible,

allí es reina colérica el agua,

como igual con los cielos combate

y con dioses monstruosos batalla.

¡Cuán distinta la negra corriente

a perpetua prisión condenada,

la que vive debajo de tierra

do ni yertos cadáveres bajan!

La que nunca la luz ha sentido,

la que nunca solloza ni canta,

esa muda que nadie conoce,

esa ciega que tiene esclava.

Como ella, de nadie sabidas,

como ella, de sombras cercadas,

sois vosotras también, las oscuras

silenciosas corrientes de mi alma.

¿Quién jamás conoció vuestro curso?

¡Nadie a veros benévolo baja!

Y muy hondo, muy hondo se extienden

vuestras olas cautivas que callan.

Y si paso os abrieran, saldríais,

como chorro bullente de agua,

que en columna rabiosa de espuma

sobre pinos y cedros se alza.

Pero nunca jamás, prisioneras,

sentiréis de la luz la mirada:

¡seguid siempre rodando en la sombra,

silenciosas corrientes del alma!

 

 

 

Poemas y Relatos