Poemas y Relatos. Portal de Literatura.




Alfred Nobel

 

EL VELO DE GASA
Julián del casal

 

Frente a su lecho solitario, un poeta melancólico que llevaba los sueños en la mente y las canciones más tiernas en el corazón, tenía prendido, con alfileres de oro, coronados de perlas, el largo velo de gasa pálida guarnecido de encajes que ondeaba, al soplo del viento, como una bandera de soldado vencedor.

Un día, al entrar en su habitación, le pregunté:

-¿De quién es ese velo?

-Es de la mujer, es la única mujer que he amado en el mundo.

Viendo que el silencio plegaba sus labios y que una lágrima pendía de sus párpados, como una gota de rocío del cáliz de una flor, me atreví a decirle.

-¿Es que no os amaba?

-Algo peor que eso.

-¿Ha muerto acaso?

-Hace dos años.

Fijando mis ojos en el largo velo de gasa pálida, guarnecido de encajes, que el poeta tenía prendido, con alfileres de oro, coronados de perlas, frente a su lecho solitario, me pareció entonces, más que bandera triunfante, el sudario de un pobre moribundo, ansioso de amortajarse entre sus pliegues fríos, transparentes y sedosos.

La Discusión, 12 de marzo de 1890, Año II, Núm. 225.

[En Prosas, tomo III]